el tipo, notablemente inspirado, decide componer una canción que rápidamente se transforma en un clásico.
en vista del éxito obtenido, un importante sello discográfico decide incorporarlo a su catálogo de nuevos
talentos, ofreciéndole producir un disco en un plazo máximo de seis meses pero sin ninguna regalía. el tipo,
visiblemente feliz, se encierra en su cuarto y en 36 horas compone siete canciones. el álbum sale a la venta,
y rápidamente todas las canciones se convierten en clásicos.
las ganancias superan todas las expectativas,
y el sello organiza promociones, giras y apariciones en destacados programas de televisión. el tipo,
considerablemente famoso, recibe una suculenta oferta de la más importante casa discográfica internacional,
y en cuestión de días firma un ventajoso contrato. tras una semana en su hacienda del sur del país, el
tipo presenta a la compañía material suficiente para un disco doble. sin poner ningún problema, la compañía
lo envía a un moderno estudio de grabación, junto a destacados músicos nacionales, y en quince días el álbum
está en todas las vitrinas. rápidamente, todas las canciones se convierten en clásicos.
la compañía ofrece giras alrededor del mundo, organiza conferencias de prensa vía satélite, y contrata a los
mejores escritores del momento para que se encarguen de su biografía, que lanzan simultáneamente en doce idiomas.
el tipo, bastante osado, decide componer treinta y cinco nuevas canciones, y propone la grabación del primer
disco quíntuple en la historia de la música popular. la compañía se resiste, pero finalmente entrega su apoyo.
una vez en el mercado, las copias se agotan en menos de veinte horas. rápidamente todas las canciones se
convierten en clásicos. el tipo decide entonces abandonar la compañía para crear su propia casa discográfica,
realiza una maratónica gira por los cinco continentes, y con el material grabado en los conciertos edita un
disco óctuple. rápidamente, y a pesar de que ya habían aparecido en discos anteriores, todas las canciones se
convierten en clásicos.
notoriamente cansado, el tipo decide tomar vacaciones en su isla del caribe para componer con
tranquilidad. a los pocos meses edita un álbum de quince discos compactos, cada uno con treinta y dos temas
breves e inéditos. rápidamente, y esta vez ante el asombro del propio tipo, todas las canciones se convierten en
clásicos. el tipo, completamente desconcertado, dedica todo su tiempo a editar nuevos álbumes, a razón de una
caja con quince discos cada cuatro meses, los que canción por canción se convierten rápidamente en clásicos.
el tipo se ve invadido por una tensión fulminante, pierde peso y circulan rumores de que se habría contagiado con
SIDA. frecuentando por largas temporadas una discreta clínica psiquiátrica, derrocha su fortuna en álbumes cada
vez más voluminosos cuyo costo reduce progresivamente las ventas, aunque gracias a los medios de comunicación y
fogatas playeras todas las canciones se convierten rápidamente en clásicos.
entonces un día, a punto de quedar en bancarrota, el tipo abandona sorpresivamente la industria de la música y
presenta al mundo su último disco, incluyendo una sola canción. el público, perplejo, escucha la canción más
horrenda jamás compuesta, y en los cinco continentes se venden no más de dos copias. en la indigencia
y acosado por millonarias deudas, el tipo pide asilo en una institución de caridad donde pasa sus últimos días
perseguido por constantes alucinaciones, mientras su antigua casa discográfica ha comprado los derechos de su
última canción que, gracias a una nueva mezcla de acuerdo a los ritmos de moda, termina inevitablemente por
convertirse en un clásico.
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